
Marek un joven polaco estudiante
de Arte se encuentra confinado en el campo de concentración de Oswiecim, a poca
distancia de lo que sería el futuro campo de concentración y exterminio de
Auschwitz, debido a su habilidad para la pintura es elegido por uno de los
guardas del campo para que le ayude en su trabajo de investigación como
ornitólogo sobre la población de pájaros del lugar. Entre ellos se establece
una extraña relación que en la cual Marek está en constante duda sobre lo que
quiere o debe hacer para volver a su amada Cracovia.
Ambos viven una realidad
absolutamente irreal, por parte de Marek con esperanzas y planes fuera de toda
lógica y por parte de Grote, el guarda del campo, dejando de lado la barbarie
con la que colaboraba, centrándose en su labor como investigador y como padre
de familia y llevando por bandera y como justificación personal el “órdenes son
órdenes”.
La narrativa, a pesar de la
rotundidad de la temática y de la dura realidad, es bastante ligera y avanza a
buen ritmo, siendo muy fácil de seguir, también por la consecución tan rápida
de los capítulos. La extensión del libro es muy corta, sin embargo no se echan
de menos elementos en la obra, ya que tenemos ante nosotros una obra muy
compacta.
A lo largo de la obra se nos
plantean, a través de los diálogos de nuestros protagonistas, multitud de
reflexiones nacidas de la situación que están viviendo, vistas desde los dos
puntos de vista ofrecidos por los protagonistas, que en varias ocasiones
convergen hacia puntos comunes pero derivadas por necesidades muy diferentes.
La principal convergencia desde mi punto de vista es el deseo de ambos de paz,
del final de la guerra, uno porque quiere dejar de trabajar fuera de casa y
dedicarse a sus estudios y el otro porque así dejaría de tener una espada de Damocles
encima sin saber si ese minuto que está viviendo será el último.
Creo que a pesar de tener como
marco los campos de concentración Nazis, el cual podemos encontrar en múltiples
novelas, ofrece un punto de vista diferente priorizando, sobre todas las cosas,
la relación personal de los protagonistas a través de las conversaciones que
mantienen mientras realizan sus trabajos
de investigación. Y es por esto por lo que recomiendo su lectura, siendo esta
ágil e intensa al mismo tiempo.